Melina Vázquez: "¿Qué está sucediendo para que tantas personas se identifiquen con las narrativas y discursos de la extrema derecha?"
Por Neri Casazola.

Por Neri Casazola.
Por
Melina Vázquez: "¿Qué está sucediendo para que tantas personas se identifiquen con las narrativas y discursos de la extrema derecha?" Melina Vázquez: "¿Qué está sucediendo para que tantas personas se identifiquen con las narrativas y discursos de la extrema derecha?"
Agréguese al expediente ▸El Gobierno acelera por Malvinas y la oposición presiona con una sesión especial
La socióloga e investigadora del Conicet Melina Vázquez estudia desde hace años las juventudes en la política y las nuevas derechas. En una entrevista profunda y extensa con EL LIBERAL, analiza el crecimiento de los espacios liberal-libertarios, la transformación de la militancia juvenil, el papel de las redes sociales y la incorporación de mujeres a una fuerza política que nació con un fuerte discurso antifeminista. "Hay algo que invita a pensar qué está sucediendo socialmente y políticamente para que tantas personas se identifiquen con estas ideas radicales", sostiene.
Durante mucho tiempo, decir "soy de derecha" en la Argentina no era una expresión sencilla, según lo explica la socióloga argentina Melina Vázquez en una entrevista con EL LIBERAL. La palabra arrastraba una historia demasiado pesada, asociada a las experiencias más oscuras de la política nacional y a una tradición que buena parte de sus propios representantes procuraba suavizar, matizar o directamente evitar. Algo cambió. La aparición y el crecimiento de las nuevas derechas, particularmente entre los jóvenes, modificaron también la manera de nombrarse políticamente.
También te puede interesar:
Agréguese al expediente ▸Milei vuelve a la carga por la reforma electoral en el Senado: 10 claves del proyecto de la Casa Rosada
Melina Vázquez, investigadora del Conicet, viene estudiando ese proceso y advierte que para comprenderlo no alcanza con mirar a Javier Milei ni quedarse con sus discursos. Hay que observar qué sucede debajo de los liderazgos, en las formas de participación, en los vínculos y en las razones por las que determinadas personas encuentran allí una identidad política.
"Yo creo que algo que pasó muy llamativo es que la palabra derecha en la Argentina remite a la historia más oscura de nuestro país. Durante mucho tiempo nadie se atrevía mucho a decir que era de derecha. Había sectores que lo eran y uno podría, como intérprete político, poner a ciertos grupos o personas en la expresión derecha del arco político, pero decir 'soy de derecha' era ciertamente complejo. Por ejemplo, la UCeDe en los años 80 hablaba del hecho de ser una derecha pero democrática; el PRO en su tiempo discutía la idea de que el clivaje izquierda-derecha fuera productivo y planteaba trascender esos clivajes para pensar en un tipo de gestión eficiente. Hoy estos jóvenes van a decir 'soy de derecha' de una manera mucho más clara, contundente y desprejuiciada, lo cual hace pensar no sólo en la construcción de esas identidades como jóvenes vinculados con la derecha, sino también en cómo cambió socialmente el uso y la legitimidad de la palabra derecha como categoría política", describe.
Ese cambio, para Vázquez, no puede separarse de la propia historia reciente de las juventudes políticas argentinas. La militancia libertaria no apareció en un vacío. Tiene antecedentes y, paradójicamente, también es heredera de experiencias que surgieron en espacios políticos ideológicamente opuestos.
Agréguese al expediente ▸Un inesperado respaldo para Milei: Brasil volvió a apoyar el reclamo argentino por Malvinas
"Con respecto a la trayectoria de juventudes y políticas en Argentina, es inevitable que las maneras de hacerse jóvenes tengan una historicidad que dialoga con los ciclos políticos. Tanto la juventud vinculada con el kirchnerismo como la libertaria significaron grandes puntos de transformación en cómo se pensaba la militancia juvenil. En el kirchnerismo pasó que se pensó la militancia para las políticas públicas. Los jóvenes se sumaron al gobierno a militar esas políticas públicas y lo dejaban muy en claro. De alguna manera la juventud fue una fuerza propia, que evocaba y legitimaba al kirchnerismo. Militar a favor de un gobierno aparece como un límite, y la juventud libertaria es heredera de ese proceso y disruptiva, porque la construcción de una agenda juvenil desde el Estado y las políticas públicas promovió que los jóvenes participaran", señala la socióloga.
Pero hay otra pregunta que atraviesa el fenómeno y que Vázquez considera central: ¿por qué atrae la nueva derecha? ¿Qué encuentran allí quienes se incorporan a esos espacios? La respuesta no está solamente en la oferta electoral de un dirigente ni en una campaña comunicacional exitosa.
"Nos parece una pregunta importantísima en nuestro país, en este momento, en la región y en el mundo, porque hay algo: si bien hay elementos muy singulares de esta nueva derecha en Argentina, hay puntos de contacto importantes que invitan a pensar qué está sucediendo socialmente, políticamente, para que tantas personas se identifiquen con estas ideas radicales".
Agréguese al expediente ▸Leila Gianni rompió con LLA y acusó a dirigentes de "pedir coimas de los sueldos"
LA POLÍTICA MÁS ALLÁ DEL CELULAR
Una de las explicaciones más habituales sobre el crecimiento libertario apunta directamente a las redes sociales. TikTok, Instagram, YouTube, X, los memes y la aparición de influencers políticos modificaron las formas de comunicación y permitieron que determinados discursos alcanzaran a públicos que la política tradicional tenía dificultades para interpelar. Vázquez reconoce esa transformación, pero advierte contra una explicación demasiado sencilla: pensar que la militancia libertaria es, esencialmente, una militancia de redes.
"Yo creo que la cuestión de pensar al fenómeno libertario y a la militancia juvenil como un fenómeno de redes sociales es un desacierto. Las redes sociales fueron una vía de comunicación muy potente y, sobre todo, en tiempos de pandemia, donde el uso de los vivos de X o los encuentros que tenían lugar a través de YouTube, distintos repertorios de acción colectiva que tenían que ver con la virtualidad y los grupos de WhatsApp, trastocaron las formas de participación. Pero rápidamente la militancia libertaria devino no sólo en el poder político con la asunción de Javier Milei, sino también en la conformación de La Libertad Avanza como partido, un partido con mucha disciplina partidaria de arriba hacia abajo, y rápidamente hubo que desarrollar tareas proselitistas y militantes clásicas asociadas al territorio, al barrio, a repartir boletas, a hacer actividades de reclutamiento de militantes en las esquinas", añadió.
Agréguese al expediente ▸El Gobierno anunció que denunciará a cinco empresas petroleras que operan en Malvinas
Melina Vázquez recuerda una escena que sintetiza esa transformación: un acto político de La Libertad Avanza en el que una columna de militantes aparecía organizada detrás de un influencer.
"Hubo algo interesante que fue, en un acto político que se hizo cuando se lanzó el partido de La Libertad Avanza, ver columnas organizadas detrás del Gordo Dan. El Gordo Dan como aquel que organizaba la estructura de una columna política. Y esa metáfora me parece interesante para entender esa mixtura entre prácticas más tradicionales y novedosas: un influencer en lugar de un dirigente político encabezando una columna en un acto que es presencial y que tiene que ver con el lanzamiento de un partido. Entonces creo que la militancia libertaria hay que pensarla también en esa intersección", rememora.
UNA DERECHA QUE TAMBIÉN INTERPELA A LAS MUJERES
Una de las investigaciones de Melina Vázquez se concentró particularmente en las mujeres que participan de los espacios liberal-libertarios. El dato resulta significativo porque la nueva derecha argentina nació acompañada por un discurso fuertemente enfrentado con el feminismo progresista y con buena parte de las políticas de género impulsadas durante las últimas décadas, según ella misma lo plasma en el libro que escribió junto a Carolina Spataro "Sin padre, sin marido y sin Estado" (Ed. Siglo XXI).
"Lo que empezamos a ver es que había una agenda de mujeres ahí también, que la sensibilidad libertaria anti-Estado encontraba puntos de contacto con agendas que a su tiempo también planteó el feminismo. Por ejemplo, el problema con respecto a la idea de que el Estado no te cuida, que el Estado llega tarde, que el Estado no logra evitar que haya femicidios. Esas mujeres no sólo se organizan como mujeres para que haya más mujeres dentro de sus espacios, sino que construyen diagnósticos: por qué las mujeres tenemos menos lugar que los varones, por qué se toman las decisiones políticas en espacios más masculinizados, por qué no tenemos presencia en carreras como la economía o en carreras que aparecen como típicamente masculinizadas", añade.
La investigación encontró, así, una paradoja: dentro de una fuerza que cuestiona el colectivismo y reivindica fuertemente el individualismo comenzaron a aparecer grupos de mujeres que se organizaban precisamente en torno a su condición de mujeres, tal como lo resume la propia socióloga: "Nosotras entendimos que era posible movilizar una perspectiva de género para entender la política. Esto nos lo enseñó la historia del feminismo, la historia de los estudios sobre mujeres y géneros, pero esa posibilidad de mirar con perspectiva de género también está para entender a las derechas, para entender la división del trabajo, cuál es el militante, las tareas que hacen, las maneras en las que encuentran filiaciones y cómo llegan a encontrar una forma de adscripción dentro de los mundos liberal-libertarios, desde una premisa que dice: nosotras podemos cultivar un feminismo diferente".
En esas mujeres aparece, según la socióloga, una idea de autonomía profundamente vinculada con el mérito, el trabajo y la independencia económica. No rechazan necesariamente toda la tradición feminista, sino que disputan su interpretación.
"Ellas dicen: sin padres, sin marido, sin Estado, la autonomía de las mujeres tiene que ver con la independencia, con tener un lugar propio, con ser meritorias para tener lugar en la política, con tener un lugar en la economía, emprender. Tienen esta subjetividad neoliberal, diría Wendy Brown: creen en una mujer que se hace a sí misma, sobre la base del esfuerzo y del mérito también en materia económica. Y creen que si hay independencia o autonomía de padres y maridos, no quieren llegar ahí ni como hijas, ni como esposas, ni como amantes".
Vázquez señala la existencia de redes internacionales de mujeres liberales y menciona referentes como la guatemalteca Gloria Álvarez, cuya influencia alcanza a sectores juveniles de distintos países de América Latina.
LA PREGUNTA QUE QUEDA ABIERTA
La investigación sobre las nuevas derechas todavía tiene mucho camino por recorrer. Melina Vázquez recuerda que, inicialmente, desde las ciencias sociales argentinas hubo resistencia a reconocer a estos espacios como un objeto legítimo de estudio. El crecimiento electoral y político del fenómeno terminó obligando a revisar aquella mirada.
"Nosotros veníamos viendo esto por lo bajo, veníamos estudiando y reconociendo que había expresiones ahí que invitaban a pensar que ya no era tan marginal como se pensaba esa derecha. Y hubo una resistencia a reconocer esto como un objeto legítimo de estudio", indica.
Por eso, más allá de Milei, de las redes, de los influencers o de las discusiones coyunturales, la pregunta que plantea Vázquez es más profunda y probablemente más incómoda para todos los sectores políticos: comprender qué condiciones sociales hacen posible que una determinada sensibilidad política logre convertirse en identidad.
"Es pensar a las derechas políticas desde sus activismos y adhesiones, más allá de las posiciones de sus dirigentes, más allá de los discursos, más allá de las redes sociales. ¿Por qué las personas se sienten atraídas por las narrativas, por los discursos, por las sensibilidades de estas extremas derechas? Porque hay algo que tenemos que poder comprender: si bien hay elementos muy singulares de esta nueva derecha en Argentina, hay puntos de contacto importantes que invitan a pensar qué está sucediendo socialmente y políticamente para que tantas personas se identifiquen con estas ideas radicales", puntualiza.
Melina Vázquez es socióloga, investigadora del CONICET y profesora en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Su trabajo se especializa en las juventudes y las formas de participación política.
Voces del expediente
- politica
- melina
- vazquez
- que
- esta
- sucediendo
- para
- tantas
- personas
- identifiquen
- con
- las
- narrativas
- discursos
- extrema
- derecha
- santiago del estero


