Volvió San Francisco y Jaldo aprovechó para recordarles a todos quién hizo historia en Tucumán
Tras ocho años de silencio, el histórico templo volvió a recibir fieles. El gobernador encabezó la reapertura, repasó la huella tucumana en la Independencia y reivindicó el patrimonio de una provincia que, según remarcó, tuvo un papel central en la construcción del país.

Ocho años de puertas cerradas quedaron atrás. La Iglesia San Francisco volvió a abrirse este domingo y el gobernador Osvaldo Jaldo encabezó una reapertura que tuvo algo más que una misa: fue también una puesta en escena de la historia tucumana.
Con el arzobispo Carlos Sánchez al frente de la ceremonia, el templo volvió a llenarse de actividad religiosa. Jaldo aprovechó la ocasión para poner el foco en todo lo que ocurrió entre esas paredes y en el lugar que Tucumán ocupó en los momentos decisivos de la historia argentina.
“Esta iglesia tuvo que ver mucho con la historia de nuestra patria argentina”, sostuvo el gobernador.
Y la lista que repasó no fue menor: la Batalla de Tucumán, el Congreso de 1816, soldados heridos que fueron atendidos allí y hasta mobiliario que, según recordó, fue utilizado durante el proceso que terminó con la declaración de la Independencia.
Jaldo también mencionó a Bernabé Aráoz y la devoción por la Virgen de la Merced para volver sobre una idea que suele aparecer en sus discursos: Tucumán no fue un espectador de la historia argentina, sino uno de sus escenarios centrales.
“No podemos desconocer la importancia que ha tenido el norte argentino, pero puntualmente Tucumán, en la declaración de la Independencia”, afirmó.
El gobernador también puso en valor las obras que permitieron recuperar el edificio después de ocho años. La intervención apuntó a resolver problemas estructurales que amenazaban la conservación del templo.
“Por eso no solo se la reparó, sino que se la reparó a tiempo”, remarcó Jaldo, quien felicitó a quienes participaron del proceso de recuperación.
La intendenta Rossana Chahla también estuvo presente y destacó el trabajo realizado para poner nuevamente en condiciones el histórico edificio. La recuperación, de todos modos, todavía no terminó: queda pendiente parte del patrimonio artístico y se analiza sumar una guía turística para contar la historia del templo y su claustro.
Y mientras San Francisco recuperaba sus puertas, Chahla tuvo otro motivo para festejar durante el fin de semana. En el Hipódromo, la Municipalidad celebró los 341 años de San Miguel de Tucumán con una convocatoria que, según datos oficiales, superó las 45.000 personas.
Así, entre patrimonio, historia y festejos multitudinarios, el fin de semana dejó dos postales distintas de Tucumán: una con las puertas de San Francisco volviendo a abrirse después de ocho años y otra con miles de personas celebrando el cumpleaños de la capital.
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